Emigración y paradojales signos de un cambio
![]()
Creo que no hay que ser un gran erudito en historia para saber que en 1492 llegó el Genovés Cristóbal Colón al continente americano, en busca de nuevas posibilidades que le hicieran la vida más amigable. Como él habían muchos otros, y así como sabiamente me lo dijo el señor Ricardo Couyoumdjian en primero, en una de sus (en ese entonces “aburridas”) clases, si no hubiese sido Colón, sin la menor duda, habría sido cualquier otro.
He querido empezar este artículo haciendo referencia a Colón porque aquí comienza el cambio al que me quiero referir. Lo que quiero decir, es que el descubrimiento de América se originó porque ciertos individuos buscaron una mejora en sus vidas. Esta mejora a la que me refiero, va netamente enmarcada en el contexto económico, geográfico y social de una época en que la vida en el continente Europeo se hacía difícil, especialmente para los españoles.
En términos generales, lo que se ansiaba en Europa (que pasaba por una economía mercantilista) era traer de Oriente mercancías, en especial oro, que habían llegado siempre por la ruta que atravesaba Asia hasta Europa, por Asía Menor, pero a partir de la toma de Constantinopla por los turcos, esta vía se hizo difícil y quedó monopolizada por éstos y sus aliados, los mercaderes genoveses. Las naciones más ricas de la Europa de entonces (Portugal y Castilla), querían esas mercancías sin intermediarios; los portugueses (cuya Reconquista acabó en el siglo XIII) se habían lanzado a navegar y habían encontrado el paso por el cabo de Buena Esperanza, creando a su vez un nuevo monopolio, que competía con Génova, por lo que Castilla, al terminar su reconquista, hubo de buscar una ruta nueva.
Así, por lo visto, nos queda claro que los europeos buscaban riquezas, las que sabían podrían encontrar lejos, muy lejos de Europa, y una vez encontradas, supieron también que existía una especie de paraíso terrenal repleto de todas aquellas “utopias” que siempre soñaron adquirir.
Gracias al descubrimiento de un nuevo continente que cumpliría los sueños de muchos europeos, es que estos empiezan a lanzarse a la aventura y toman rumbo al nuevo espacio que se presenta brillantemente ante sus ojos.
Hoy, a comienzos del siglo XXI, según el calendario cristiano, nos damos cuenta que la situación anteriormente relatada, irónicamente pasa al revés. Es así como vemos que muchos latinoamericanos parten rumbo a europa, en busca de una nueva vida en busca del oro que siempre han soñado y que les permita realizar sus sueños. Y todo esto enmarcada dentro de un período de incipiente globalización y de una economía capitalista.

Cada día son más lo chilenos que viajan a España en busca del trabajo que aquí no encuentran y de las riquezas que acá jamás han palpado. Muchos son los comentarios que nos dicen que en España “es otra cosa” y que allá si que se puede optar a una vida milagrosa, a una vida que bordea en los placeres.
Pero no todo es como se cree. Basta con recordar que el ansiado oro sólo mejoró la vida de algunos y que acá, en América se debieron enfrentar enormes dificultades que demostraron que la nueva vida requería de esfuerzo. No pocos fueron los que se devolvieron a Europa.
Hoy la cosa tampoco es tan fácil. Todo el que parte hacia un nuevo rumbo debe estar preparado para todo. Se puede pasar hambre o correr el riesgo de no adaptarse a las nuevas condiciones que otro continente puede presentar, que van desde los cambios de horarios hasta otras costumbres culinarias.
Lo que sí debemos tener presente, es que si se quiere se puede. Yo tengo la convicción de que si bien en Latinoamérica se formó una clase aristócrata que se enriqueció, en la medida de lo posible, y que logró adaptarse a las nuevas condiciones que se le presentaron, hoy, en la Europa del siglo XXI, los trotamundos aventureros que queremos ir en busca de oro, al Viejo continente, lo podremos conseguir. Eso si que a costa de mucho, mucho, pero muchísimo esfuerzo propio.
nota: el gráfico corresponde a Madrid, el año 2004
mmm, a veeer... no...mmm..no.... soy demasiado indecisa.... en serio... realmente indecisa.... pero soy tierna, mi hijito Agustín Ignacio es igual de tierno que yo. Estoy en vías de ser historiadora... pero no sé que va ser de mi vida realmente... eso no+... I wanna fall from the stars
nortina dijo
NO ALCANCÉ A LEER NADA AMIGUI, ES QUE AHORA VOY SALIENDO, PERO PARA QUE VEAS QUE YO SI TE POSTEO... ESTO DEL CAMBIO DE DEPARTAMENTO ME TIENE LOCAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA...
17 Octubre 2006 | 12:35 AM